Prevalencia del VIH entre grupos de población clave (A-E)
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La carga de la prevalencia del VIH y la necesidad de tratamiento entre las poblaciones clave.
La/os profesionales del sexo, los hombres homosexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las personas que usan drogas inyectables, las personas transgénero y las personas en prisiones y otros entornos cerrados suelen tener una prevalencia del VIH más alta que la población general en todos los contextos epidémicos. Abordar el VIH entre estas poblaciones es un componente importante de la respuesta nacional.
Número de personas incluidas en grupos de población clave que reciben resultados positivos en pruebas sobre el VIH
Número de personas incluidas en grupos de población clave que se someten a pruebas sobre el VIH
Numerador/denominador
A–D. Este indicador se calcula:
- utilizando datos sobre pruebas del VIH realizadas entre encuestados en los centros centinela;
- encuestas de vigilancia bioconductuales; u
- otras encuestas especiales (ej. BBS-Lite).
Los centros de vigilancia centinela utilizados para calcular este indicador deberán ser muestreados repetidamente a través del tiempo para permitir hacer un seguimiento de los cambios que se produzcan a lo largo del tiempo.
E. Este indicador se calcula utilizando datos sobre pruebas del VIH realizadas en prisiones y otros entornos de confinamiento. Para estos entornos, son aceptables datos de programas de pruebas del VIH.
Realizar encuestas entre personas en prisiones y otros entornos cerrados puede ser un proceso dificultoso y en consecuencia no se deberá confiar en ellas. Las pruebas únicamente pueden realizarse con el consentimiento de las personas en prisiones y otros entornos cerrados.
Anualmente (datos de programa) o cada dos años (encuestas bioconductuales y vigilancia centinela)
- A, C, y E: Género (mujeres, hombres y transgénero).
- D: Género (hombre trans, mujer trans, otro)
- A–E: Edad (<25 y +25 años).
A–E: Si existen datos subnacionales disponibles, incluya el desglose por área administrativa, ciudad, o localidad en el espacio que se facilita. También puede cargar una hoja de cálculo de Excel con estos datos en vez de ingresarlos en la herramienta en línea. Envíe la versión digital de cualquier informe de encuesta disponible con la herramienta de carga. El informe presentado con este indicador debe incluir información sobre el tamaño de la muestra, la calidad y fiabilidad de los datos y cualquier otra cuestión relacionada.
En teoría, los avances en la reducción del número de personas que contraen el VIH se evalúa mejor supervisando los cambios en la incidencia del VIH a lo largo del tiempo. En la práctica, sin embargo, es más fácil disponer de datos sobre la prevalencia y no tanto sobre la incidencia del VIH. A la hora de analizar los datos sobre prevalencia en grupos de población clave para evaluar el impacto de los programas de prevención, resulta deseable no restringir el análisis a personas jóvenes sino también informar sobre nuevos comportamientos personales que sitúan a esas personas ante un mayor riesgo de infección, como ocurre cuando se limita el análisis a personas que están ejerciendo el trabajo sexual desde hace menos de un año, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres por primera vez durante el año anterior o personas que empiezan a consumir drogas intravenosas dentro de ese mismo periodo. Ese tipo de análisis también tiene la ventaja de no verse afectado por terapias antirretrovirales que incrementan la supervivencia y que, en consecuencia, aumentan la prevalencia del VIH.
Por las dificultades que tiene el acceso a grupos de población clave, los sesgos en datos sobre serovigilancia es más probable que sean más significativos que los datos recopilados sobre poblaciones menos estigmatizadas, como pueden ser las mujeres que asisten a clínicas de atención prenatal. Si existen dudas sobre los datos, su interpretación deberá reflejar esas dudas o inquietudes.
Encuestar a poblaciones clave pueden ser un reto. Por consiguiente, es posible que los datos obtenidos no se basen en una muestra nacional representativa de las poblaciones clave con mayor riesgo que se están encuestando. Si existe la preocupación de que los datos no se basan en una muestra representativa, la interpretación de los datos de la encuesta debe reflejar esta preocupación. Si existen diferentes fuentes de datos, se debe utilizar la mejor estimación disponible.
El BBS-Lite es menos exigente desde el punto de vista técnico y puede llevarse a cabo con menos recursos que los estudios bio-conductuales más amplios y exhaustivos. También puede repetirse con mayor frecuencia y ofrecer resultados más rápidamente. Los resultados complementan los datos procedentes de otras fuentes. El BBS-Lite utiliza métodos de muestreo no probabilísticos, por lo que, en muchos casos, los resultados son de gran utilidad para comprender la situación local con fines de programación.
Las tendencias en prevalencia del VIH entre grupos de población clave de la capital nacional ofrecen una útil indicación del rendimiento de los programas de prevención del VIH que se desarrollan en ese país. Sin embargo, no son representativas de la situación del país como conjunto.
La adición de nuevos centros centinela incrementará la representatividad de la muestra y, en consecuencia, ofrecerá una estimación puntual más sólida de la prevalencia del VIH. Sin embargo, añadir nuevos centros centinela reduce la comparabilidad de valores a lo largo del tiempo. Por ello resulta importante utilizar de forma coherente los datos sobre esos centros a la hora de realizar análisis de tendencias.
Son escasos las encuestas que cubren exclusivamente a las personas transgénero. La mayor parte de los datos sobre comunidades transgénero se extraen de encuestas sobre hombres homosexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres o sobre profesionales del sexo. El entorno de riesgo de que se informa en la mayor parte de las comunidades transgénero es grande, lo que sitúa a las mujeres transgénero en un riesgo especialmente alto de ser seropositivas o de transmitir la infección. Ejemplos procedentes de diversos países latinoamericanos demuestran que pueden realizarse encuestas exitosas en comunidades de personas transgénero. Si se encuesta a mujeres transgénero en encuestas sobre profesionales del sexo, deberán incluirse los datos relativos a profesionales del sexo como desglose. Si se encuesta a personas transgénero en encuestas de hombres homosexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, deberá incluirse esos datos bajo la pestaña “transgender” (transgénero).
Los diferentes servicios pueden hacerse llegar fácilmente a las personas en prisiones y otros entornos cerrados, mientras que los individuos que alcanzan la libertad pueden vincularse eficientemente a servicios de atención y prevención adecuados. La prevalencia del VIH puede así ser estimada fácilmente y se ofrece rápidamente información sobre cuya base puede actuarse.
En entornos en los que se criminalizan comportamientos de alto riesgo en relación con la transmisión del VIH, existe el potencial de una alta prevalencia del VIH y de una “sobreinterpretación” de los resultados. Comprender bien en qué consiste la población penitenciaria resulta de utilidad para el análisis, especialmente cuando se incluyen las causas que han motivado la detención.
Publicaciones sobre epidemiología de la OMS (http://www.unaids.org/en/dataanalysis/knowyourepidemic/epidemiologypublications).
WHO/UNAIDS Working Group on Global HIV/AIDS and STI Surveillance. Guidelines on surveillance among populations most at risk for HIV. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2011 (http://www.unaids.org/sites/default/files/sub_landing/files/20110518_Surveillance_among_most_at_risk.pdf).
Operational guidelines for monitoring and evaluation of HIV programmes for sex workers, men who have sex with men, and transgender people. Chapel Hill (NC): MEASURE Evaluation; 2012 (https://www.measureevaluation.org/resources/publications/ms-11-49a.html).
Consolidated guidelines on HIV, viral hepatitis and STI prevention, diagnosis, treatment and care for key populations. Geneva: World Health Organization; 2022 (https://www.who.int/publications/i/item/9789240052390).
Operational Guidelines for Monitoring and Evaluation of HIV Programmes for People who Inject Drugs. In: MEASURE Evaluation [Internet]. Chapel Hill (NC): MEASURE Evaluation; c2019 (https://www.measureevaluation.org/resources/tools/hiv-aids/operational-guidelines-for-m-e-of-hiv-programmes-for-people-who-inject-drugs.html).
Joint United Nations Programme on HIV/AIDS, World Health Organization. The bio-behavioural survey “lite”: a methodology for monitoring programmes providing HIV, viral hepatitis and sexual health services to people from key populations—implementation tool. Geneva: Joint United Nations Programme on HIV/AIDS; 2024 (https://www.unaids.org/sites/default/files/media_asset/BBS-lite-tool_en.pdf).